Hay una vieja palabra sánscrita: Lîla que significa juego. El “juego divino”, el juego de la creación, plegarse y desplegarse del cosmos. Lîla, libre y profundo, es a la vez el deleite y el goce de este momento, y el juego de Dios. También significa Amor. Lîla puede ser la cosa más simple del mundo: espontáneo, infantil, ingenuo. Pero a medida que crecemos y experimentamos las complejidades de la vida, puede ser el logro más difícil y arduo de obtener imaginable, y cuando fructifica es como si llegáramos a nuestro verdadero Ser. Free Play – La improvisación en la vida y en el arte De Stephen Nachmanovitch Foto: Pablo Potackzuk |