Desde que nació escuchó hablar de las terapias alternativas, de la mano de su madre la meditación, el masaje y el yoga, y de la mano de su padre, la expresión corporal, la astrología y la terapia gestáltica. Ellos han sido los responsables de brindarle la libertad necesaria para desarrollar su potencial creativo. Entrada la adolescencia se interesó por la problemática social se formó como alfabetizadora en la Universidad de Buenos Aires, y trabajó durante dos años en Dock Sud con un grupo de padres y niños dentro del proyecto "Nunca es Tarde". El embarazo de su hija la llevó a incursionar en el tema de "Partos sin Violencia", así se prepararó, para recibirla en su casa. Luego viajaron a Brasil por casi cuatro año. Allí continuó investigando temas relacionados a la educación, dentro del campo de la pedagogía libertaria y el teatro. Conoció y practicó la autogestión y la necesidad los acercó a la autosustentabilidad, dentro de ese encuadre construyó dos casas. Las voluntad de seguir creciendo profesionalmente la trajo de regreso a Buenos Aires dónde comenzó a formarse como terapeuta corporal, primero junto a su madre, María Rosa Pesl, y luego en Oasis (Escuela de Masaje Californiano) dónde se desempeñó como asistente en las clases y cumplió un importante rol como Coordinadora General de la escuela. Inició su formación como coordinadora gestáltica en la Asociación Gestáltica de Buenos Aires (AGBA) a fin de comprehender aún más las bases del Masaje Californiano. Hace dos años abrió las puertas de su casa para crear Lîla. Dicta el curso de Masaje para principiantes y asiste a su madre en el curso anual basado en la bioenergía del cuerpo. |